Cuando era pequeña me gustaba dibujar, y me fascinaban los detalles de las ilustraciones de unas enciclopedias de Ciencias Naturales que había en casa. Jugando y siguiendo las instrucciones paso a paso de un libro de Ciencias hice algunos experimentos. El más complejo fue construir una cámara oscura con una caja de zapatos. ¡Y funcionó! Me sentí muy hábil, como si hubiera descubierto el truco de un mago.

Soy sorda, y no fui una estudiante especialmente brillante con un camino fácil. Como no estaba hecho para personas como yo, tenía que tratar de ser una más, aprendiendo para entender. Por eso es una historia de resistencia y no de superación.

No esperaba terminar siendo científica, pero aquí estoy. Sigo haciendo preguntas, sigo leyendo, y sigo jugando. Porque la Ciencia también es creativa, y hay algo de magia en descubrir el truco de cómo funciona el mundo.