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MentorAJE

Buzón: «La Academia Joven responde»

Con el objetivo de complementar nuestro programa Mentoraje, y en un esfuerzo por seguir apoyando y guiando al personal investigador joven, hemos concebido el programa la Academia Joven Responde. ¿Estás en etapas tempranas o intermedias de tu carrera investigadora? ¿Tienes preguntas sobre los desafíos inherentes a la investigación, sobre aspectos relacionados con la búsqueda de financiación, estabilización profesional, redacción de proyectos, movilidad internacional, conciliación de la vida personal y profesional, etc.? Si es así, envíanos tus preguntas. Nuestro objetivo es proporcionar un espacio interactivo donde miembros de la Academia puedan compartir sus conocimientos y experiencias con quienes están realizando sus estudios de grado o máster o sus investigaciones predoctorales/postdoctorales, o incluso con quienes ya están en sus primeros años liderando grupos de investigación. Queremos que este intercambio de información fomente la colaboración y el aprendizaje mutuo entre la Academia Joven de España y la comunidad investigadora de nuestro país.

En la parte inferior de esta página podéis encontrar respuesta a preguntas ya planteadas por otros miembros de la comunidad investigadora.

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1.- ¿Es necesaria la movilidad internacional para progresar en la carrera científica?

Esta es una pregunta cuya respuesta puede depender del campo en concreto en el que estés trabajando, y que también genera opiniones diversas entre diferentes personas. Así que no dejes de planteársela a varias de tus personas mentoras o de referencia. En general, la opinión más extendida es que la movilidad internacional nunca te va a perjudicar, sobre todo si se produce en lugares y/o instituciones o grupos con una contrastada tradición investigadora. La experiencia internacional permite expandir tus horizontes, te da herramientas para sacar adelante proyectos fuera de tu zona de confort y te expone a diferentes maneras de trabajar que te pueden ser muy útiles. Generalmente, además, una experiencia de investigación internacional hace que aumente tu red de contactos y te permite interaccionar con líderes mundiales en tu campo de investigación. En resumen, adquirir experiencia investigadora en el extranjero es algo altamente recomendable en la mayoría de las situaciones. Por ello, en muchas convocatorias nacionales de recursos humanos, como por ejemplo el Ramón y Cajal, la experiencia internacional es valorada de manera positiva. Además, muchas de estas convocatorias requieren movilidad obligatoria, y la LOSU así lo contempla para la figura de Profesor Titular de Universidad. Eso sí, en tus decisiones que involucren movilidad internacional, como en todas, pon siempre por delante el interés científico y la motivación por el proyecto a desarrollar. No planees una estancia internacional simplemente porque se supone que es lo que tienes que hacer.

Dicho esto, ¿es, por tanto, indispensable realizar una parte de tu trayectoria en el extranjero para progresar en la carrera científica? Afortunadamente, la respuesta puede ser que no. Es decir, en la actualidad una persona con vocación y talento investigadores, pero con imposibilidad de acumular mucha experiencia internacional, puede construirse una carrera científica equiparable a personas con más experiencia internacional, en parte gracias a la posibilidad de formarse en laboratorios nacionales excelentes. Por tanto, si tu situación personal, por ejemplo, te impide realizar una larga estancia investigadora en el extranjero, no desesperes. Intenta compensar mediante estancias en el extranjero más cortas, formación en varios centros nacionales con alta proporción de investigadores internacionales y participación en congresos internacionales (¡incluso en su organización!). Es posible que sientas que tienes menos oportunidades que personas que han podido disfrutar de más movilidad internacional, pero existen buenos ejemplos de que con perseverancia y buen hacer, y si demuestras que puedes producir bajo la supervisión de varios líderes de grupo, podrás hacerte un hueco para continuar la carrera investigadora si así lo deseas.

2.- ¿Cómo encontrar un buen grupo donde hacer la tesis doctoral?

Se trata de una de las decisiones más importantes en la carrera investigadora, pues sentará los cimientos formativos como investigador/a y será determinante en cuanto al área científica a desarrollar en el corto y medio plazo. Es por ello que es esencial utilizar todas las herramientas disponibles para tomar la mejor decisión posible. Algunos consejos generales basados en la propia experiencia de nuestra/os académica/os que esperamos os sean de utilidad:

  • Intenta acumular la experiencia más diversa posible antes de tomar la decisión. Con demasiada frecuencia se da el caso de estudiantes de grado que han realizado sus primeras investigaciones en un único grupo bajo distintos paraguas (becas de introducción a la investigación, alumnos internos, trabajos de fin de grado, etc.), limitando así su exposición directa a un único grupo de investigación. Aunque esta puede parecer la manera más fácil de crecer en la carrera académica, no suele ser la más satisfactoria a largo plazo. Sed proactivos en vuestra exposición directa a los distintos grupos de investigación presentes en vuestro entorno, aprovechando todas las oportunidades disponibles para ser partícipes de sus investigaciones.
  • Asegúrate de estar a gusto con la filosofía y ambiente de trabajo. No existen dos grupos de investigación iguales. Las dinámicas de trabajo, la relación entre investigadores principales, doctores o doctorandos, la atmósfera general del grupo, la filosofía de investigación, etc. pueden ser muy dispares. Asegúrate de que se trata de un ambiente en el que física, mental y socialmente podrás desarrollar tu investigación disfrutando de la misma. Acércate a los grupos que te interesan, habla con los investigadores principales y, sobre todo, con los más jóvenes
  • ¿Qué te interesa? Aunque parezca una obviedad, muchos estudiantes de grado no han tenido la oportunidad de exponerse a un amplio abanico de campos de investigación que podrían ser de su máximo interés. Explorad los proyectos de investigación de todos aquellos grupos que os pudieran parecer remotamente interesantes, o de aquellos que simplemente tengan ofertas de contratos predoctorales abiertas. Estudiando las publicaciones de esos grupos pueden descubrirse nuevos intereses que inicialmente no se habrían contemplado.
  • Investigad los perfiles de investigadores predoctorales anteriores. En las páginas web de los grupos de investigación suele incluirse información sobre personas que formaron parte del grupo. También puede encontrarse esta información a través de las publicaciones. No es una mala estrategia hacer una actividad detectivesca para identificar cómo le ha ido a las/los investigadores pre y posdoctorales que han pasado por ese grupo en los últimos años (posiciones que han conseguido, publicaciones por año, proyectos, etc.)
  • Saca el máximo provecho a la entrevista. Una vez has conseguido llegar a la fase de entrevista para una oferta predoctoral, sácale el máximo partido. Prepara una lista de preguntas clave que te ayudarán a decidirte por el mejor grupo para ti.

Piensa cuáles son los aspectos que más te importan: frecuencia de interacción con tu supervisor/a, colaboración con otros miembros del grupo, estrategia de publicación de resultados, expectativas de las/los investigadores principales, carrera futura, etc. y construye preguntas para sacar el máximo de información.

3.- ¿Se puede hacer la tesis doctoral sin financiación?

Realizar la tesis doctoral sin financiación es sin duda un reto, y, dependiendo del campo de estudio, prácticamente imposible. En ciencias sociales y humanidades, puede ser más sencillo compatibilizar la tesis doctoral con un trabajo que cubra las necesidades vitales, aunque debes tener presente que requerirá de un gran esfuerzo para llegar a completarla con éxito. En ciencias experimentales o ingeniería, es muy inusual que esto ocurra. Aun así, si estás en esta situación, no dejes de indagar acerca de posibilidades contactando con los grupos por los que puedas tener interés. Es posible que existan posibilidades de contratación con las que no habías contado.

4.- ¿Es posible cambiar de grupo una vez que se ha empezado la tesis doctoral?

Nunca es tarde si la dicha es buena. Las causas para tomar esta difícil decisión son diversas, pero es perfectamente posible y deseable si las condiciones personales o profesionales así lo aconsejan. De hecho, son varia/os las/los académicas/os de la AJdE que cambiaron de grupo de investigación durante sus etapas predoctorales sin que ello haya mermado en absoluto su carrera investigadora. Si se da el caso, lo esencial es tener honestidad con el grupo de investigación en el que se comenzó a desarrollar la tesis doctoral. Además, se puede convertir una situación que parecería negativa en una oportunidad para construir un perfil más competitivo basado en la diversidad de habilidades, técnicas y conocimientos adquiridos durante las dos etapas en dos grupos de investigación diferentes. En última instancia, hay que considerar que el grupo de investigación en el que se realiza la tesis condicionará en gran medida la investigación desarrollada por una persona en el largo plazo y, por ello, mejor corregir una decisión imprecisa a tiempo que tener que cargar con ella el resto de nuestras carreras. Desde el punto de vista práctico, es muy recomendable contactar con la agencia que financia tu tesis doctoral para ver si los fondos se pueden trasladar a otro grupo de investigación, y los mecanismos asociados. Es posible que un cambio de grupo implique tener que buscar nueva financiación.

5.- ¿Cuánto tiempo de formación postdoctoral es necesaria?

La etapa postdoctoral permite al personal investigador adquirir competencias en el diseño y ejecución de proyectos de investigación en una situación en la que se parte de una experiencia previa acumulada durante el doctorado, pero sin tener las responsabilidades institucionales de personas más consolidadas (docencia, búsqueda de financiación, diseminación, comités de gobierno y de evaluación, etc.). Es por ello que la etapa postdoctoral generalmente configura el campo de investigación específico de la persona investigadora, y por tanto la duración óptima depende mucho tanto del área como de la trayectoria de la persona en concreto. Por ejemplo, alguien que haga un cambio temático importante con respecto a lo trabajado durante su formación predoctoral generalmente necesitará más tiempo de formación postdoctoral, aunque con la ventaja de generarse un perfil investigador más atractivo. Como guía para tener una visión global, podemos decir que en la mayor parte de las áreas del conocimiento los periodos postdoctorales no suelen bajar de 5 años, mientras que en ciencias exactas e ingeniería suelen ser periodos más cortos.

6.- ¿Cómo elegir grupo para la etapa postdoctoral?

Se trata de otra de las grandes decisiones en la carrera académica. Aunque uno cuenta con muchas más herramientas que a la hora de decidir un grupo para la etapa predoctoral, esta mayor conciencia puede también hacer más difícil la toma de decisiones. De nuevo, aquí van algunos consejos generales basados en la experiencia de las/los académicas/os de la AJdE, muchos de los cuales coinciden con los descritos para la etapa predoctoral:

  • Construye la mejor red de contactos posible durante tu etapa predoctoral. El mundo de la investigación es mucho más pequeño de lo que parece. La red de contactos que hayas construido durante el doctorado será esencial para ayudarte en la elección de tu postdoc. Comenzando por tus supervisora/es de tesis, pregúntales directamente sobre los grupos de investigación que potencialmente te interesan. Estas preguntas pueden extenderse a otros colegas pre y postdoctorales que has conocido a lo largo del doctorado, y también a tus personas mentoras. Hay grupos que bien por su filosofía de investigación o sus dinámicas de trabajo pueden no cuadrar con tu búsqueda. Esa información, que va más allá de las publicaciones, sólo podrán proporcionártela aquellas personas que han pasado directamente por los grupos de investigación. Puede que, por ejemplo, tu supervisor/a de tesis conozca personalmente a las/los supervisoras/es de otra/os doctoras/es que han pasado por allí. Cuanto más extensa sea la red de contactos, más oportunidades de poder hacer las preguntas concretas a personas que tendrán respuestas de primera mano.
  • Asegúrate de estar a gusto con la filosofía y ambiente de trabajo. No existen dos grupos de investigación iguales. Las dinámicas de trabajo, la relación entre investigadoras/es principales, doctoras/es o estudiantes, la atmósfera general del grupo, la filosofía de investigación, etc. pueden ser muy dispares. Asegúrate de que se trata de un ambiente en el que física, mental y socialmente podrás desarrollar tu investigación disfrutando de la misma. Algo de esta información podrás extraerla de la entrevista, pero tal como indicamos en el punto anterior, intenta recabar más información con tu red de contactos.
  • ¿Tengo que cambiar de tema? No existe una única estrategia y siempre dependerá de tus intereses presentes y futuros. Es evidente que siempre hay que hacer un cambio significativo entre la investigación de tesis y la de postdoc, de otro modo no seguiríamos creciendo como investigadoras/es. No obstante, ¿cómo de grande debe ser el salto? Un pequeño cambio de área u objetivos nos permitirá ser más productiva/os y de una manera más rápida (más publicaciones y reconocimientos); no obstante, en el largo plazo, esto dificultará que podamos construir proyectos de investigación más competitivos al tener un perfil investigador más limitado. Por el contrario, un cambio muy drástico puede abrirnos muchas puertas en el futuro, al combinar conocimientos y habilidades muy diferentes y complementarias. No obstante, este salto al vacío puede también dificultar nuestra carrera futura si la productividad ha disminuido considerablemente durante la etapa postdoctoral. Será una decisión que hay que pensar con calma y en la que hay que hacer un fino balance entre riesgo, crecimiento profesional y productividad. Puede ser un buen término medio el siguiente: que veas que tu proyecto postdoctoral lo podrías sacar adelante en un 30-50% simplemente con tus conocimientos adquiridos durante la formación predoctoral.
  • ¿Qué tema elegir? Más allá de las consideraciones anteriores, una buena estrategia para identificar temas que pueden abrirnos puertas en el futuro es seleccionar temas de muy alto interés. ¿Qué están financiando los grandes agencias (ERC, NIH, NSF…)? ¿Qué se publica en las revistas más relevantes (Science, Nature…)? ¿Qué temas acaban de explotar y pueden tener repercusión continuada en el medio plazo (low-hanging fruits)?
  • Saca el máximo provecho a la entrevista. Al igual que en la etapa predoctoral, una vez has conseguido llegar a la fase de entrevista para una oferta postdoctoral, sácale el máximo partido. Prepara una lista de preguntas clave que te ayudarán a decidirte. De nuevo, piensa cuáles son los aspectos que más te importan: frecuencia de interacción con tu supervisor/a, independencia como postdoc, posibilidad de supervisar estudiantes, colaboración con otras personas del grupo, estrategia de publicación de resultados, carrera futura, etc. y construye preguntas para sacar el máximo de información.
  • Investigad los perfiles de investigadores/as postdoctorales anteriores. En las páginas web de los grupos de investigación suele incluirse información sobre investigadoras/es pasados que formaron parte del grupo. También puede encontrarse esta información a través de las publicaciones. No es una mala estrategia hacer una actividad detectivesca para identificar cómo le ha ido a las/los investigadoras/es pre y posdoctorales que han pasado por ese grupo en los últimos años (posiciones que han conseguido, publicaciones por año, proyectos, etc.)
  • ¿Te ves realmente allí? Generalmente la etapa posdoctoral se llevará a cabo en un país diferente al de la tesis doctoral. Más allá de la ciencia ¿te ves realmente viviendo allí? Es además una época donde normalmente se empiezan a construir familias, familias que en muchos casos nos acompañan. El aspecto personal es tan importante como el profesional, porque sin el primero el segundo no puede funcionar.