Skip to main content
Yo Académica

Irene Valenzuela Agüí

Nací hace 34 años en Madrid. Siempre he sido una persona curiosa. De pequeña, me encantaba aprender cosas nuevas. En mi familia, me hice famosa por repetir constantemente la frase «es que yo quiero aprender», cada vez que algo no me salía o me insinuaban que era demasiado pequeña como para llevarlo a cabo. Me gustaba la música, el teatro, leer libros y las actividades al aire libre. Pero sobre todo, me apasionaba mirar al cielo y ver las estrellas por la noche. Había algo en la inmensidad del cielo que me relajaba profundamente, pues hacía que todos mis preocupaciones pareciesen pequeñas e insignificantes en comparación. Y me maravillaba tratar de entender la dinámica de esos astros gigantes que brillaban a cientos de años luz de nosotros; tan lejos que la luz que nos llega no es de hecho más que un vestigio del pasado que lleva miles de años recorriendo el espacio antes de llegar a nuestros ojos.Me costó mucho decidir qué carrera quería estudiar, pues me gustaban muchas cosas distintas. Al final me decidí por Física, pues tenía curiosidad por entender el porqué de las cosas y el origen del universo. Sin duda alguna, mi tía (también física), tuvo una gran influencia en ello, pues sin ella, no creo que se me hubiese ocurrido siquiera plantearme estudiar esta carrera. Y aunque se me hubiese ocurrido, seguramente me habría desanimado rápidamente. La cantidad de veces que he oído la frase «Física? Y para qué sirve eso?» o «Estudias Física? No te pega nada!».  Efectivamente, «no me pega» pues una chica joven y activa no encaja en el estereotipo del científico viejo y friki. Pero es que ese estereotipo está muy lejos de la realidad. Todo el mundo puede dedicarse a investigar en Física, solo hay que tener curiosidad y ganas.En retrospectiva, me alegro muchísimo de la decisión. Me dedico a lo que siempre he querido: aprender cosas nuevas cada día. Dedicarse a investigación básica es un trabajo emocionante, creativo y, curiosamente (en contra de lo que piensa la gente), muy social. Además, te permite viajar y conocer muchos lugares y personas diferentes. Tras la carrera hice el doctorado en Física Teórica, y he pasado seis años viviendo en el extranjero antes de volver a España, con diversos contratos postdoctorales de investigación en Munich, Utrecht y las Universidades de Cornell y Harvard en Estados Unidos. Hoy en día lidero mi propio grupo de investigación centrado en las implicaciones que Gravedad Cuántica tiene para Física de Partículas y Cosmología. Muchas cosas han pasado desde que era niña. La persona que soy ahora conserva un poquito de cada lugar en el que he vivido. Y cuando me sentía sola, volvía a mirar al cielo. Las estrellas eran siempre las mismas, da igual desde dónde las mirase, y eso me hacía sentir en casa, como si las estrellas me acompañasen allá donde estuviese, en mi vida y mi carrera.Mi mensaje es que busques aquello que te apasiona y te dediques a ello con ganas. La gente que te diga que no cuadras tiene un mundo pequeño y no sabe de lo que habla. Yo he podido, así que tú, también!