ColaboradorasYo Académica

Aitziber López Cortajarena

Yo llegué a la ciencia casi por accidente, impulsada por la fascinación que tenía de niña por descubrir cómo funcionan las cosas.  Me interesaba la ciencia, pero en aquel momento no era consciente de que pudiera dedicarme profesionalmente a ella.

Fui descubriendo el camino según lo andaba, primero en el instituto, donde tenía un claro interés por la ciencia, principalmente por la biología y la química. Después, en mi etapa en la universidad descubrí mi interés por la biología molecular y la bioquímica. Durante el doctorado me centré en el estudio de proteínas, y después, en mi etapa de investigadora postdoctoral en Estados Unidos me especialicé en el diseño de proteínas.

Hoy sigo haciéndome preguntas que nos guían en nuestra investigación.
¿Podemos imitar a la naturaleza y generar en el laboratorio proteínas con estructuras y funciones definidas? ¿Podemos descifrar el fascinante “código” de las proteínas que da lugar a un inmenso abanico de estructuras y funciones a partir de la combinación lineal de solo 20 aminoácidos? ¿Podemos afrontar grandes retos de futuro, en salud, sostenibilidad o energía, utilizando estas herramientas y materiales sostenibles basados en proteínas?

Estas son las preguntas sobre las que seguimos trabajando cada día y a las que vamos dando respuesta, poco a poco, gracias a nuevos conocimientos y demostraciones experimentales. Todo ello con la visión de desarrollar soluciones que mejoren nuestra vida y la del planeta, lo que nos motiva a seguir.

Además de estos grandes desafíos, lo bonito de la ciencia es que cada día es distinto y ofrece la posibilidad de volver a sentir esa fascinación por descubrir algo nuevo, como cuando era niña. Por eso seguimos disfrutando y divirtiéndonos con nuestro trabajo. La ciencia, además, me ha dado la oportunidad de viajar, conocer países, culturas y personas fascinantes con quienes comparto proyectos e intereses científicos. Me ha brindado una carrera y una vida que jamás habría imaginado cuando, de niña, me empeñaba en entender cómo funcionaban las cosas a mi alrededor.