
-Tío, ¿por qué te gusta tanto las matemáticas, la física y la biología?
– No lo sé explicar muy bien María, pero creo que a ti también te gustan. Observas mucho, y siempre tienes preguntas…creo que a los curiosos nos gusta la ciencia, porque resuelve nuestra curiosidad.
– Entonces tío, ¿seré científica?
– María serás lo que quieras ser, pero seguro que se te da bien. Ahora vamos al campo, y sigue haciendo preguntas.
(Este es un extracto de una conversación que tuve con unos 10 años con mi tío Paco, y que recuerdo con mucho cariño porque con nuestros paseos por la parcela, sus construcciones y nuestras largas charlas forjó esa curiosidad que es el germen de toda científica).
