Responsable: Guiomar Niso Galán
Actividad: El experimento del «volcán de lava» es una actividad divertida y educativa que ilustra el concepto de una erupción volcánica mediante una reacción química.

Material necesario:
● Una botella pequeña vacía (como una botella de plástico de refresco)
● Bicarbonato de sodio
● Vinagre
● Colorante de alimentos (opcional, para simular lava de diferentes colores)
● Plato grande o bandeja para contener el desbordamiento

Coste aproximado: 2€

Descripción detallada:

  1. Preparación del volcán:
    Coloca la botella vacía en el centro del plato o bandeja. Puedes utilizar arcilla, papel maché o plastilina para crear la forma de un volcán alrededor de la botella, asegurándote de dejar la boca de la botella descubierta.
  2. Añadir bicarbonato de sodio:
    Vierte una cucharada o dos de bicarbonato de sodio dentro de la botella (la «cámara de magma»).
  3. Colorante de alimentos (opcional):
    Si deseas que la «lava» tenga un color, añade unas gotas de colorante de alimentos al bicarbonato de sodio.
  4. Añadir vinagre:
    Llena la botella con vinagre hasta aproximadamente un tercio o la mitad.
  5. ¡Erupción!:
    Cuando estés listo para simular la erupción, vierte vinagre adicional dentro de la botella o añade vinagre directamente al bicarbonato de sodio. La reacción química entre el bicarbonato de sodio y el vinagre produce dióxido de carbono, creando burbujas y una «erupción» que sale del volcán.

Los niños pueden observar y disfrutar del efecto efervescente que imita la salida de lava de un volcán. Este experimento ayuda a los niños a comprender de manera visual y práctica cómo las erupciones volcánicas en la Tierra son causadas por la liberación de gases y magma desde el interior de la Tierra. Además, proporciona una introducción divertida a las reacciones químicas y la formación de gases.

Edad: Preescolar y primaria, generalmente entre 4 y 10 años.
Este rango de edad es ideal porque los niños en esta etapa suelen estar fascinados por la ciencia de una manera práctica y visual.
Para niños más pequeños, especialmente de 4 a 6 años, el enfoque puede ser más en la experiencia sensorial y la observación de la efervescencia y las burbujas. Pueden disfrutar viendo la «erupción» y asociarla con la idea de un volcán.
Para niños de 7 a 10 años, se puede introducir una explicación más detallada sobre la reacción química entre el bicarbonato de sodio y el vinagre. Esto les brinda una oportunidad para comprender cómo ciertos materiales pueden interactuar y producir cambios observables.
En general, la clave es adaptar la actividad según la edad y el nivel de comprensión de los niños, permitiéndoles experimentar y aprender de manera divertida y práctica.